Críticas literarias

Bienvenidos a esta nueva sección del blog en la que iré subiendo periódicamente críticas que haga a los libros que me este leyendo. Por ser esta la primera, no tiene una temática histórica, pero todas las críticas que publique a partir de ésta serán sobre novelas históricas que me he leído. Espero que disfrutéis de esta nueva sección tanto como yo leyendo los libros.

CRÍTICA DE “TE DEJÉ IR”

Título original: “I let you go”

Primera edición en español: junio de 2016

Grupo editorial: Penguim Random House (Barcelona)

Número de páginas: 430

Una de las cualidades fundamentales que puede tener una novela es la de sorprender al lector con una trama y unos giros argumentales que no sean tal y como te los estás imaginando en la cabeza cuando estás leyéndolo. Y “Te dejé ir”, la nueva novela de Clare Mackintosh, aprueba con nota esa premisa. Uno de los principales puntos fuertes de este libro es que, desde la primera página, la autora sabe cómo atrapar al lector en el mundo de sus protagonistas, desvelando a cuentagotas las pistas que hacen falta para resolver el misterio en torno al terrible accidente que ocurre en el prólogo del libro. Al empezar a leerlo, te sumerges en las vidas de los personajes que van surgiendo, descubriendo su vida, su personalidad, sus miedos y sus ambiciones. Nunca he sido especialmente fan de las novelas de suspense, pero tengo que reconocer que me ha enganchado. Me ha enganchado porque no me ha aburrido en ningún momento, porque cuando creías saber algo, en la siguiente página te demuestran que estabas equivocado, y por los personajes, tan realistas y bien construidos que podrían ser personas que conozcas o te pudieras encontrar por la calle. Otro de los aspectos que más me ha cautivado del libro son las sub tramas, los pequeños conflictos que afligen a los protagonistas y secundarios. Éstos, que no tienen que ver directamente con la trama principal, están estratégicamente colocados como si de una especie de descanso se tratara, antes de abordar el avance de la trama principal. Donde nada es lo que parece, quieres seguir leyendo página tras página hasta llegar al impactante final del libro, donde, tras varios sensacionales giros argumentales de 180 grados, conoces la verdad oculta tras el misterio. Puestos a ponerle alguna pega, no vaya a ser todo elogios, diría que es un poco confuso el tema de los flashbacks, ya que al no indicarse el contexto temporal del mismo, por breves momentos te sientes perdido hasta que lees en las páginas siguientes lo que te hace falta para situarte. En general, recomiendo este libro a todo el mundo que quiera leer un buen thriller, aunque es especialmente recomendado para todas aquellas personas que han disfrutado con otras grandes novelas de misterio, algunas de ellas adaptadas al cine, como La chica del tren o Perdida. Si sigue el camino de estas adaptaciones y Te dejé ir también se convierte en película, lo único que espero es que, para variar, sepan captar la atmósfera de tensión, miedo y suspense que se respira en el libro. Cruzad los dedos.

VALORACIÓN: 4/5 estrellas

 

CRÍTICA DE “EL MÉDICO”

DATOS TÉCNICOS:

Título original: “The Physician”

Primera edición: 1986

Editorial: Zeta Bolsillo, Ediciones B

Número de páginas: 835

CRÍTICA:

Como no podía ser de otra manera, quería inaugurar esta sección con uno de los libros más inolvidables que he tenido el placer de leerme en mi vida, “El médico” de Noah Gordon. Si aun no lo has leído, o ni siquiera lo conocías hasta este momento, cierra ahora mismo el ordenador y ve a comprarlo ya o a sacarlo de la biblioteca. Como el D’Artagnan que abandona su pueblo natal porque sueña con ser mosquetero, o el Jack que marcha a Santiago de Compostela queriendo averiguar los secretos de la construcción de catedrales, Rob Cole es un joven inglés del siglo XI que encamina sus pasos hacia la lejana y exótica Persia para aprender los saberes y técnicas más avanzadas de la medicina de esa época de la mano del legendario maestro Avicena. En su camino hacia el conocimiento se va a encontrar muchos obstáculos, va a tener que superar muchas pruebas, y va a vivir grandes aventuras. A pesar de no ser historiador profesional, y al menos en mi humilde opinión, Noah Gordon se encuentra entre los mejores escritores de novela histórica de las últimas décadas, junto a otros grandes como Ken Follett, Arturo Pérez Reverte, o Santiago Posteguillo, entre otros muchos. La forma pausada pero dinámica en la que nos describe ese mundo todavía pequeño del siglo XI es magistral, desde la brutalidad y la ignorancia de Inglaterra hasta la turbulencia y el esplendor de la remota Ispahán en Persia, pasando por la majestuosa Constantinopla o la exótica India. Aparte de la gran ambientación histórica, también quiero destacar a los personajes, complejos y variados, que van evolucionando notablemente desde el principio hasta el final de la novela.

Puestos a ponerle alguna pega, yo diría que es similar en muchos sentidos a “Los pilares de la Tierra”, en el sentido de que es una novela histórica relativamente compleja de leer y no asequible para todo tipo de lectores. Como suele pasar en tantas ocasiones (como en la miniserie de “Un mundo sin fin”, de Ken Follett), hicieron una adaptación al cine que se parece bastante poco a la novela original, así que me decepcionó bastante. Como película sin duda está muy bien, pero es bastante decepcionante cuando te has leído el libro y sabes todas las tramas y personajes que han cambiado. Sin embargo, eso no quita el hecho de que ambas novelas históricas sean de imprescindible lectura. En general, recomiendo este libro no solo a todo el que ame el género de las novelas históricas, sino a todo aquel que esté buscando un libro apasionante, que engancha, y que no querrás dejar de leer hasta terminarlo.

VALORACIÓN: 4,5/5 estrellas

 

CRÍTICA DE “LOS PILARES DE LA TIERRA”

DATOS TÉCNICOS:

Título original: “The Pillars of the Earth”

Primera edición: 1989

Editorial: Macmillan Publishers

Número de páginas: 1300

CRÍTICA:

Ken Follett es sin duda uno de los autores de novelas históricas más conocidos del mundo. Aunque lleva escribiendo desde mediados de los años 70, creo que fue a partir de la publicación de esta novela en 1989 cuando consiguió la fama y el reconocimiento del público y la crítica a escala global. Personalmente, es un autor del que he leído muchos libros y que me gusta mucho por varios motivos. En primer lugar, porque creo que, junto a Noah Gordon y otras pocas personas, es un autor que sabe cómo atrapar sin salida al lector entre sus páginas. Al menos en mi caso, una vez que empezabas a leer el libro ya no querías dejar de leer, y eso se debía tanto a lo atractivo de la trama individual de cada uno de los personajes que se iban apareciendo a lo largo del libro. Conocer tan bien todos esos personajes e historias, y ver cómo se cruzaban sus vidas en el contexto de la Plena Edad Media inglesa es algo apasionante. “Los Pilares de la Tierra” es mucho más que lo que pasa durante la construcción de la catedral de Kingsbridge. Es conocer la vida de unos personajes con unos sueños y unos traumas, unas aspiraciones y ambiciones, que a pesar de ser medievales fácilmente podrían ser extrapolables a la actualidad. En segundo lugar, no se si estoy equivocado, pero creo que nadie antes había reflejado en una novela tan maravillosamente el durísimo trabajo que implicaba levantar una catedral gótica. Solo hay que pensar en el hecho de que tan majestuosa construcción tardaba como mínimo un par de décadas en concluirse, por lo que lo más probable es que no la terminara el mismo arquitecto y el mismo cuerpo de trabajadores que la empezó, con todas las vidas particulares que eso implica. Y en tercer lugar, porque si crees que es fácil escribir una novela histórica de 1300 páginas con decenas de personajes, está claro que no te has puesto a intentarlo. Solo por hacer un relato tan largo, que tenga toda la coherencia y sentido, y que nunca llegue a cansar al lector, ya es motivo de elogio, más aun si tenemos en cuenta la trama de intriga que circunscribe el libro desde el principio hasta el final con algunos de los personajes.

A pesar de que se toma algunas licencias creativas, la miniserie que hicieron hace un par de años me gustó, tanto por el reparto lleno de estrellas famosas (Eddie Redmayne, Ian McShane, Donald Sutherland, Hayley Atwell, Matthew Macfadyen, Rufus Sewell, Sam Claflin) como por la cuidada ambientación. Si tuviera que ponerle alguna pega a este libro, diría que no es apta para todo tipo de lectores, ya que una novela histórica de 1300 páginas con varias decenas de personajes no es algo que se pueda leer cualquier tipo de lector. Aun así, recomiendo este maravilloso relato a todos los que disfrutamos con una buena novela medieval, a los que nos gustan las grandes historias de familias a través del tiempo y amores imposibles, y sobre todo, a los que quieran aprender de una forma amena y diferente cómo era la vida cotidiana y la construcción de algo tan imponente como una catedral en la Inglaterra plenomedieval del siglo XII.

P.D. Ken Follett ha confirmado que publicará la tercera parte de la saga “Los pilares de la Tierra” en los primeros meses de 2017, por lo que espero que Kingsbridge aun tenga muchas sorpresas e historias que contarnos.

CRÍTICA DE “MASTERS OF ROME”, escrita por Mario Marrero

Quedan menos de tres meses. El 29 de enero se cumplirán dos años de la muerte de una gigantesca escritora, Colleen McCullough, la mujer que dirigió mis pasos hacia la profesión histórica y convirtió innumerables tardes de mi pubertad en un placentero paseo por la ciudad de las siete colinas. Sus libros sobre la Roma tardorrepublicana constituyeron no solo una fuente de inspiración y un encomiable aporte a la novela histórica, tan defenestrada en los últimos años, sino también una obra fundamental para adentrarse en el cosmos sociopolítico, económico y cultural de un periodo convulso, marcado por la pugna entre el modelo tradicional de funcionamiento de la República romana (asentada en el Mos Maiorum) y la irrupción de sectores sociales y facciones políticas que abogarán por la transformación de este modelo, en un contexto de adaptación a la nueva realidad emanada de la expansión por el Mediterráneo.
La saga de McCullough fue construida sobre una potente labor de estudio de las fuentes clásicas, a través de lecturas directas y trabajos históricos posteriores, que dotaron a sus novelas de un contenido serio y respetuoso con la historia. A través de su argumentación se transparentan pesos pesados como Theodor Mommsen, Ronald Syme o Edward Gibbon, quienes también supieron convertir a la historia antigua en objeto de interés para el gran público. Cada ejemplar cuenta con ilustraciones y mapas realizados por la propia autora, siendo documentos fundamentales para comprender con mayor exactitud los hechos que en él se narran. Su incuestionable rigor histórico la hizo merecedora de un doctorado honoris causa en historia por la Universidad de Macquarie, pero la obra de McCullough es aún más brillante de lo que tales credenciales pueden siquiera sugerir.
Estas novelas abarcan el periodo que va desde el año 110 a.C hasta el 27 a.C, afrontando todos los acontecimientos históricos de relevancia que tuvieron lugar desde el ascenso de Cayo Mario hasta Octaviano. Al final de los volúmenes aparece un detallado glosario de términos, quedando recogidas las referencias empleadas y explicados los elementos que generan una mayor controversia; la autora, mostrando su compromiso con la veracidad, explica cuáles han sido sus presupuestos a la hora de abordar hechos de los que no se ha podido demostrar su historicidad. Sus libros no se limitan a abordar aspectos ligados a la alta política o el ejército romanos, si bien los desarrolla con brillantez, sino que abundan las referencias a la propia naturaleza del sistema político, definiendo con exactitud la estratificación social existente y el cosmos cultural y religioso del que participaban, en última instancia, todos los romanos. Y como no, también las romanas, siendo el caso de la multiplicidad de personajes femeninos que son rescatados hábilmente de las fuentes, adquiriendo un peso esencial en la trama.
Y es que la trama y el desarrollo de los acontecimientos resulta, a su vez, esplendorosa. Pero es quizás en el desarrollo de los personajes donde McCullough consigue su mayor éxito, al lograr empatizar con un Cayo Mario despreciado por los patricios, un Pompeyo ansioso por ganarse el favor de los optimates o un Julio César ávido de fama y gloria. Pues estos grandes hombres no están aislados del mundo que buscan dominar: son parte de él, y a través de ellos podemos conocerlo, comprenderlo y asumirlo en toda su complejidad.
McCullough consiguió aunar excelencia expositiva, rigor histórico y entretenimiento, convirtiendo en Best Seller un trabajo apabullante por su tamaño, por la inconmensurabilidad de posibilidades que ofrecía y por lo dificultoso de generar una novela que supiera recoger la esencia de la sociedad, la política y la cultura romanas de entonces. Todo ello se plasmó en 7 novelas, cada una de más de 500 páginas en letra pequeña, que deberían haber sido inasumibles para el gran público, y sin embargo fueron recibidas con el entusiasmo que merecían. En un momento en el que las disciplinas humanísticas están perdiendo la preeminencia que antaño poseían, el trabajo de McCullough constituye una tabla de salvación para la disciplina histórica y la que es (o debiera ser) una de sus funciones fundamentales: la difusión del conocimiento.
He aquí mi pequeño, minúsculo homenaje, a una mujer con la que he contraído una deuda impagable.